pescado de roca

Si no estás muy a favor de incluir pescado en tu dieta. Te damos 8 razones para comer pescado más pescado. A continuación te vamos a dar importantes motivos para unirte a nuestra tripulación de amantes del sabor del mar. Salmón, sardinas, merluza, rape… a cual más distinto, delicioso y con más propiedades. 

Motivo número 1.Bueno para la memoria.

El pescado es una de las principales fuentes de minerales como el zinc o el fósforo, (de esto ya os hablamos en nuestro artículo «Tipos de pescado” ) e incluso de vitamina A, B12 o de ácido fólico. Estos nutrientes intervienen en la concentración, la memoria y el aprendizaje.

sardina fresca

Consejo: Los pescados azules, como la caballa, el boquerón o las sardinas, son perfectos para activar las capacidades cognitivas.

Motivo número 2. Bajo en grasa.

En general, el pescado contiene menos grasa que la carne, por lo que nos ayudará a perder peso, o más bien no ganarlo y mantener una dieta equilibrada. Ahora bien, recuerda que hay algunos pescados como los pescados blancos (merluza, bacalao o rape) que aportan mucha menos cantidad que los azules (sardinas, atún o salmón). Aunque la grasa que aportan es mucho más saludable que la carne.


Consejo: La cantidad de calorías que tiene el pescado dependerá de cómo lo cocines. Mejor a la plancha, al vapor o al horno que frito o rebozado.

Motivo número 3. Protegen la salud del corazón.

Aquí ambas clases. tanto los pescados blancos como los azules, protegen la salud de nuestro corazón. Siempre recordando que los pescados blancos apenas contienen grasa (no supera el 2% de su peso), y que, por otro lado, la grasa de los azules, sobre todo sus ácidos grasos poliinsaturados, es beneficiosa para la salud cardiovascular.

Consejo: La grasa del pescado azul aumenta los niveles de colesterol HDL («bueno»), disminuye los del LDL («malo»), y por tanto se minimizan los riesgos de enfermedades cardiovasculares.

Motivo número 4. Bueno para los huesos.

Hay algunos pescados que se degustan hasta las espinas, suelen ser las especies más más pequeñas. Las sardinas o anchoas frescas o enlatadas permiten comerlas enteras y tienen una cantidad extra de calcio para tus huesos. ¡Equiparable a un vaso de leche!


Consejo: Recuerda incluir en tu dieta alimentos que contengan vitamina D (lácteos, salmón o huevo) que ayudan a asimilar bien el aporte del calcio. 

Motivo número 5. Nutre los músculos

No solo es bueno para los huesos, sino que el pescado cuenta con una buena dosis de proteínas, tantas como la carne o los huevos, lo que hace que este nutriente sea especialmente importante para la recuperación de los músculos tras el ejercicio, y para que los órganos se mantengan y se desarrollen correctamente.

Consejo: El consumo de pescado entre los niños es fundamental para su crecimiento. Si son reacios a comerlo, elige pescados blancos suaves o prueba con la sepia. Normalmente, los aceptan mejor que otras especies con espinas.

Motivo número 6. Fácil digestión.

Los estómagos delicados están de suerte ya que el pescado les ofrece muchas opciones para cuidarse. Entre las diferentes especies y modos de cocinarlos, las posibilidades de comer pescado son infinitas. El pescado tiene proteínas poco fibrosas y poco colágeno comparado con la carne. Cuanto menos colágeno tiene un alimento más tierno resulta. Por eso, una rodaja de merluza es más blanda que un filete de carne y te costará mucho menos hacer la digestión.

Consejo: Pero para que esto sea así es importante cómo lo preparas y con qué lo acompañas. De poco sirve que cocines un lenguado a la plancha, si la guarnición son patatas fritas. Opta por verduras al vapor, cereales integrales, patata asada.

Motivo número 7. Aumenta las defensas

El consumo regular de pescado refuerza las defensas. Los ácidos omega 3 del pescado son un aliado importante del sistema inmunológico, ya que lo refuerza.

Consejo: También se ha comprobado que los ácidos omega 3 ayudan a combatir los procesos inflamatorios, las erupciones cutáneas y la fatiga.

Motivo número 8. Se cocina de mil maneras

No hay que limitarse a la merluza o las sardinas. Comer pescado en el menú semanal es muy sencillo, ya que, además de disponer de una enorme variedad de especies donde elegir, la forma de prepararlas puede ser muy distinta. Hay recetas y combinaciones para todos los gustos.

pulpo congelado

Consejo: El pescado congelado es una opción económica a la que se puede recurrir ya que las técnicas actuales permiten conservar todos los nutrientes.


Consejo: Además de las formas clásicas, puedes preparar buñuelos o croquetas, pasteles, quiches, incluirlo como ingrediente en ensaladas de pasta o de arroz, un revuelto, sopas…

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